miércoles, 26 de junio de 2013


                       Comentarios para reikistas


Cuanto más REIKI demos mucho mejor; siempre es mejor dar un poquito de REIKI que nada. (Para ello existen técnicas de tratamientos cortos).

Puede haber síntomas después de un tratamiento.
Cuando se terminen las sesiones hay que explicar a la persona que puede haber reacciones que si las hay, es un aviso de mejoría. Muchas personas cuando reciben REIKI resulta que después parecen encontrarse uno poquito peor y es por eso que después no vuelven. Hay que explicárselo bien para que no lo malinterpreten. Finalmente el deseo de la persona a curarse es el que hace el 75 % del trabajo y de aceptación para que REIKI actúe sobre la ella.

No hagas REIKI cansado.  Disfruta de tu sesión como algo maravilloso, una nueva experiencia que te hace parecer que siempre comienzas a vivir.

¿Puede el reikista absorber energías del paciente?
En pocas ocasiones, pero puede suceder, y hay formas de solucionarlo.
Dibujas el CHO KU REI en las palmas de las manos y te mentalizas que simplemente eres un canal. De esta manera nunca podrás absorber ni las vibraciones ni los síntomas del ó la paciente. En el  REIKI ni contaminas ni te contaminas. Pero puedes correr el riesgo de dar tu propia energía si primero no te aceptas como un canal energético o si no has hecho el “contacto” al principio, pidiendo, según tus creencias, ser canal de REIKI, o pidiendo, si es tu fe, ayuda y soporte a tus guías maestros y ángeles.
Existen personas muy sensitivas que pueden sentir, mientras hacen un tratamiento, los síntomas físicos y hasta emocionales del paciente. Esto puede ocurrir a veces a algunos, como dijimos, especialmente a los sensitivos. De ser así, mientras se está en el tratamiento, hacer respiraciones profundas y pausadas; de esta forma el canal se fortalece y los síntomas desaparecen. Si  respirando profundo los síntomas no han desaparecido, al finalizar el tratamiento “soplar” enérgicamente 2 ó 3 veces con la intención de expulsar lo absorbido, y luego “olvidarse”. Al cabo de unos minutos verás que el síntoma ha desaparecido.

También se pueden hacer otras para descargar las energías.
Descálzate para que esas energías se descarguen a través de los pies.
Pon las manos debajo de un grifo a chorro del agua al finalizar el tratamiento, o sobre el suelo, o bien sobre el tronco de un árbol, o puedes darte una buena ducha,  siendo consciente que lo ajeno se está yendo; puedes mentalizar o visualizar cómo esa energía es descargada. O simplemente sopla enérgicamente algunas veces con conciencia (intención) de descarga, y olvida el síntoma. Cuando te des cuenta, se habrá ido. Así de simple.


¿Pueden agotarte los tratamientos de REIKI?
REIKI es energía divina y energética ¿Cómo es posible que te sientas cansado y agotado si lo que estás recibiendo y dando es energía vitalizante? 
Cuando has terminado el tratamiento con una persona, la energía REIKI continúa fluyendo en ti, no se detiene porque tú hayas terminado con el paciente. Como esta Energía sigue fluyendo en tu interior, puedes a veces sentir síntomas. Pero lo que puedes sentir a veces no es “agotamiento” (falta de energía, debilidad), sino una agradable relajación, lo cual es diferente, y a veces puede darte sueño; es la Energía actuando en ti, nada malo, todo lo contrario. Hay que saber distinguir entre agotamiento y debilidad, y lo que es un estado de relajación, paz y calma, lo cual a veces induce al sueño. Lo primero es falta de energía, lo segundo todo lo contrario, es síntoma de haber recibido abundante energía universal. Distinguir entre estos 2 estados puede ser confuso para el que no tiene experiencia, pero son diferentes.
Pero también puede suceder que un tratamiento de REIKI  te agote de verdad, pero esto solo sucede cuando no lo estás ‘canalizando’ correctamente porque hay intereses de “ego” de por medio, como interés monetario, deseo ferviente de que el paciente sane (apego), etc.  Entonces: lo que ocurre, desgraciadamente, es que estás dando de tu propia energía, y como es tu propia energía puede que incluso contamines al paciente. Para evitar esto, sólo debes aprender a abrirte para ser sólo ‘un instrumento’ de la Luz Reiki, es decir un “canal” para el servicio desinteresado, sin deseos ó pretensiones personales. Abrirte como canal puro te libera de dar de tu propia energía, agotándote,  y de contaminarte con energías del paciente.
En síntesis, es algo muy simple: Pides que la Energía universal (REIKI) fluya a través de ti, así te abres como “canal”, y luego fluye colocando suavemente las manos, olvidando los apegos a resultados, dejando todo deseo de lado, ya que REIKI actúa siempre para el mayor bien.

Repetimos: Si haces tu primer contacto, pidiendo ser canal de Reiki, y te olvidas de ti mismo (de tus deseos) dejándote fluir, todo debe ir perfectamente bien.

Así que si en alguna ocasión sientes que estás muy agotado, como con falta de energía, piensa en lo siguiente: ¿Te olvidaste de pedir permiso? Respetaste el libre albedrío? Olvidaste que eres un canal? ¿Dónde estaba tu mente mientras hacías el tratamiento?

Si te da sueño o bostezos al hacer un tratamiento a otro ó a ti mismo, esto es natural. Respira profundo y pausado varias veces para normalizarte. El prana universal que entra en tu cuerpo debe armonizar con tu propio Chi, y este ajuste, a veces produce síntomas de los que hablamos.
Aprende a ser canal y a conocer las energías. Todo esto es parte del autoconocimiento.




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