REIKI
Clarificando conceptos
Esta reflexión no pretende abarcar
demasiado de todo lo que de Reiki podría tratarse, que es mucho, sino tan solo
tratar ciertos conceptos básicos, que no por ser básicos o elementales están
claros para la mayoría de los que se interesan en Reiki.
En el aspecto CURACIÓN existen
muchas y variadas áreas. Podríamos llamar “amor curativo” a todos los medios y
formas destinadas a curar dolencias en los vehículos del hombre. El “amor
curativo” puede ejercerse de muchas maneras y a través de variados medios,
buenos, necesarios, y complementarios. Reiki, es uno de ellos; y corresponde al
tipo de método de “irradiación magnética” de energías, comúnmente a través de
la imposición de manos.
Reiki es energía universal (REI)
ingresando al campo de energía individual (KI). Reiki es, por lo tanto, un
anclaje de energías sutiles en el hombre.
Para que ciertas energías
universales puedan ingresar y anclar en el ser humano produciendo diversos
efectos positivos, se necesitan individuos “sintonizados” para que sirvan de
“canales”. El Ki de un individuo no sintonizado adecuadamente difícilmente
podrá integrar ciertas energías especiales de armonía y cura. Es por ello que
un buen número de individuos han sentido un llamado interior para acercarse al
Reiki con el fin de tomar las sintonizaciones correspondientes para convertirse
así en CANALES. Esto los transforma en agentes que pueden servir en el área de
cura en la humanidad.
En lo que respecta a la irradiación
magnética, ser “canal” es ser un “cable” por donde circula la energía universal
desde las esferas sutiles hasta el campo de vida material. Ser canal
es simplemente ser “el medio” para que “lo superior” pueda descender hasta “lo
inferior”.
Muchos confunden y llaman a los
canales de Rei-Ki “curadores”, y eso es un error. No existen los “curadores” en
lo que a irradiación magnética universal se refiere, ya que la cura proviene
del impacto de la Energía superior sobre el alma y cuerpo del receptor. El
CANAL, por lo tanto, no es un ‘curador’, sino un medio por donde fluye la
energía curativa. El canal transmisor solo sirve de “puente”; es decir, se
predispone para servir de conector entre las energías universales y el
receptor. Por lo tanto, en Rei-Ki, es un concepto erróneo hablar de “curador”.
La palabra “curador” ó “sanador” es
una etiqueta con la cual muchos reikistas se identifican fortaleciendo de esta
manera el ego inferior, lo cual no es deseable en el sendero espiritual.
Hay que entender claramente: El “canal” no cura, solo sirve de puente
conector. Lo que cura es la Energía; pero si esa Energía ingresase en un
receptor sin fe ó que se resiste inconscientemente, la energía por sí misma no
podría hacer casi nada; lo primero será disolver el bloqueo; por que la
condición relajada, libre, y receptiva del paciente es muy necesaria y de vital
importancia. Por lo tanto sería correcto decir que, si existe un “curador”, éste es el mismo paciente. Su grado de
apertura, entrega y fe lo coloca ante la posibilidad de que las Energías que
ingresan puedan operar transformaciones, a veces milagrosas ante la vista de la
ciencia humana. Pero todo depende del paciente, de su apertura y receptividad.
Sin embargo, cuando el problema es
kármico, el ReiKi actuaría armonizando en otro sentido, para la COMPRENSIÓN y
la ACEPTACIÓN, por que ReiKi es energía inteligente en sí misma.
Para resumir y concluir estos
conceptos muy básicos ofrecidos hasta aquí, pero tan deficientes en muchos
simpatizantes y seguidores del ReiKi, diremos que:
-
El
reikista es solo un “canal”. El individuo-canal no es el curador, sino solo el
medio o “puente” entre las Energías curativas y el paciente.
-
Para
convertirse en “canal” de Rei-Ki es necesaria una preparación energética a
través de sintonizaciones adecuadas, (que equivaldría a preparar mejor el lecho
de una acequia para que el agua pueda fluir mejor y más abundantemente).
El reikista es alguien que solo se
entrega, simplemente, y sin complicaciones filosóficas de ningún tipo. Reikista
puede ser un analfabeto, así como un erudito, por que Reiki no depende del
nivel intelectual o del tipo de ideas o creencias que se profese. El reikista
solo requiere de una sola cosa: entrega
impersonal; y de comprender un solo concepto: lo que es un “canal”; y esto cualquiera puede entenderlo. Basta con
observar como ejemplo el canal natural de un arrollo…; con solo ver el agua
fluyendo a través del canal el concepto es comprendido.
Reiki ofrece muchas escuelas con
técnicas diferentes y hasta con nombres distintos, pero siempre que se trate
del fluir de energías del universo hacia el hombre se trata de “REI-KI”. Lo que
ocurre es que existen muchas formas ó técnicas y en cada forma ó técnica las
energías canalizadas son especiales y cualitativamente diferentes, por lo cual
todas son válidas y necesarias, pero todas son maneras de hacer llegar al
hombre formas y medios para que pueda reconectarse con la Fuente Universal y
recuperar su armonía con la Unidad de la Vida. Esta es, en síntesis, la meta de
todas las áreas curativas.
El hombre ha perdido el rumbo,
desvirtuando su propósito, que es evolucionar; por que ha caído en espejismos e ilusiones, de los cuales no puede aún desprenderse, tomar
consciencia, y desvincularse. Los espejismos
son astrales, las ilusiones son
mentales: creencias erróneas, condicionantes y limitantes, pasajeras ó
ancestrales.
Liberarse
de todo ese lastre de Ignorancia es, en realidad, la verdadera y más profunda
curación del hombre en la Tierra.
Reiki puede ayudar en este proceso
de limpieza, pero no completará el trabajo. El DISCERNIMIENTO constante, audaz,
creativo, deberá acompañar al peregrino hasta el final de la meta. De lo
contrario, ReiKi, podrá ser solo un medio para calmar dolencias en planos
intermedios.
Todo reikista debe saber muy bien
que Reiki no es la meta, sino solo una herramienta de ayuda en el camino
evolutivo. Quien comprende esto adecuadamente,
puede considerarse afortunado, en un mundo aún desconcertado respecto
del propósito de la vida, donde el hombre busca distracciones y ocupaciones
para escaparse de sí mismo…, y el REIKI, a veces, puede convertirse en una
distracción, en una forma más de escape…
En un mundo de ansiedad y
desorientación, las cosas sagradas se transforman en profanas. Vigilemos que
esto no ocurra con el Reiki.
Actuemos siempre después de “sentir”
y sopesar cada sentir en reflexiva meditación.
Paz curativa en
los corazones.
M y M
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